Marcolfa, criada de Don Perlimplín, empuja a
éste a csarse con la joven Belisa. Belisa es
a su vez, por conveniencia, empujada al matrimonio por
su madre. Don Perlimplíon no quiere casarse pero
sucumbe a los encantos de Belisa quien en la misma noche
de bodas lo engaña con cinco admiradores.
Don Perlimplín sufre paciente los engaños
de su mujer pero quiere que Belisa sienta amor de verdad.
Para ello, y utilizando a Marcolfa, le envía
cartas amorosas,a modo de Cyrano de Bergerac, para que
se crea que se las envía un bellísimo
joven. Belisa por fin se enamora locamente del misterioso
joven.
|